Ubicación de la cultura Moche

Ubicación de la cultura Moche

La cultura Moche o Mochica surge y se desarrolla en los siglos I y VII, teniendo como escenario el valle homónimo, estableciéndose entre los territorios de valle de Nepeña al Sur y de Piura al Norte. Ocuparon los valles de la Leche, Lambayeque, Jequetepeque, Chicama, Moche, Virú, Chao, Santa y Nepeña.

Es decir,   la larga y angosta franja desértica de la costa norte del Perú donde se encuentran los restos de sus templos piramidales, palacios, fortificaciones, obras de irrigación y cementerios que testimonian su alto desarrollo artístico, tecnológico y compleja organización.

Los Mochica vencieron al desierto mediante la irrigación artificial desviando el agua con canales provenientes de los ríos que bajan de los Andes. Su ingeniería hidráulica les permitió contar con excedentes agrícolas y una sólida economía que, complementada con los productos del mar, constituyó la base de su portentoso desarrollo.

Los Mochica innovaron la tecnología y producción metalúrgica con el uso intensivo del cobre en la fabricación de ornamentos, armas y herramientas. Su más importante proeza fue dorar el cobre con una sofisticada técnica que obteniene los mismos resultados que el sistema electrolítico inventado en Europa recién a fines del siglo XVIII.

Los guerreros debieron gozar de un status especial y formar pequeños ejércitos profesionales, fuerza coercitiva de control, dominio político y cautela territorial, como lo demuestran las complejas edificaciones militares estratégicamente emplazadas en los valles y las extensas murallas que demarcaron los señoríos o pequeños reinos.

Para los Mochica, amantes de la vida, la muerte no constituía el final. Los hombres seguían viviendo en otra esfera del mundo con sus mismas obligaciones o privilegios, razón que llevó a sepultarlos con provisiones y bienes. Los entierros reflejaban así la función y lugar de cada hombre dentro de su sociedad.

La cultura moche se caracterizó por sus dioses castigadores, la representación de dioses decapitadores era muy común, siendo el decapitador principal Ai apaec, quien también era el dios supremo y la principal deidad de los moche.

Estos dioses muestran clara influencia de la cultura chavín, que fueron anteriores a ellos (los moche). Se puede apreciar el parecido en los colmillos y las formas felínicas en algunos.

Los sacrificios humanos eran practicados por los moche con fines religiosos.

Agricultura

Los mochicas tuvieron una especial preocupación por el desarrollo agrícola. En este sentido cultivaron maíz, camote, yuca, papa, calabaza, frutas tales como tuna, lúcuma, chirimoya, tumbo y papaya.

Como debieron llevar agua para cultivar tierras secas, construyeron canales (Wachaques) que se muestran como notables obras de ingeniería hidráulica, como el de Ascope y el de la Cumbre.

Asimismo construyeron represas como la de San José, cuyas aguas almacenadas servían para irrigar las tierras en tiempo de sequía y escasez.

Navegantes

El mar ejercitó sobre los mochicas un atractivo especial. Provistos de sus caballitos de totora, se convirtieron en hábiles pescadores, de la misma manera que organizaron expediciones que arribaron hasta la isla de Chincha para extraer el guano, tan eficiente para el abono de las chacras.

Poseían también naves guerreras que eran tripuladas por más de tres o cuatro personas y que transportaban a grupos militares o a los prisioneros vencidos en los guerras.

 

Sociedad clasista

Los mochicas constituyeron una sociedad clasista, donde los integrantes de la aristocracia militar ocupaban el primer lugar. Este criterio clasista era de la siguiente manera:

  • El Cie-Quich: Era el rey o gobernante del valle y los dominios mochicas
  • El Cariec: era el rey vencido y subordinado al poder del soberano mochica
  • El sacerdote: encabezado por el sacerdote guerrero, habitaban en los templos de forma piramidal y estaban dedicados al culto del dios Ai apaec
  • El pueblo: agrupaba a campesinos y pescadores quienes vestian en forma sencilla. Desempeñaban labores agrícolas, de pesca o se dedicaban a otras actividades. El idioma que hablaron fue el corachick.

Obras de la Cultura Mochica

Los mochica plasmaron el entorno de su mundo cultural y religioso en su expresiva cerámica perfeccionando una actividad artística que constituye el mejor documento y testimonio de su cultura. Fue escultórica, realista, documental, y pictográfica.

  • Escultórica: Porque representaban en bulto las figuras de los hombres, animales y plantas. Destacaron los huacos retratos en los que el artista ha reproducido con asombroso realismo los diferentes estados de ánimo del ser humano.
  • Realista: Puesto que todo era reproducción exacta de la realidad. No inventaban ni imaginaban en su obra ceramista, que era expresión de las actividades y formas de vida del mundo en que vivían. La excepción es la mitología, donde representan seres sobrenaturales.
  • Documental: Porque era realismo y su representación sirven como elementos para conocer la vida de los habitantes mochicas como si se estuviese leyendo un verdadero documento o fuente escrita.
  • Pictográfica: Ya que algunos huacos representan figuras pintadas y ornamentadas.

Su color variaba entre el azul, verde, amarillo limón y raras veces celeste. Su forma era rectangular, con asa en forma de gollete estribo de un solo pico notándose una ligera influencia de la Cultura Maruto

En sus esquemáticos dibujos, la perspectiva se establece reduciendo el tamaño de las representaciones distantes. Otras veces, se recurre a separar paneles horizontales que indican diversos planos. El tamaño y proporción de los actores señala su rango e importancia en la escena: los señores eran siempre representados más grandes que los hombres comunes.

El estudioso cuidado de estas imagenes han permitido lo inimaginable, es decir, reconstruir las narraciones paso a paso y en gran detalle, lo que equivale a reconstruir las historias que se contaban en la costa norte del Perú hace más de mil años. la cultura mochica fue una de las mas avanzadas culturas que hubo en el perú

La cerámica Mochica

El más conocido legado cultural de los mochicas es su cerámica, generalmente depositada como preciosa ofrenda para los muertos. Hombres, divinidades, animales, plantas y complejas escenas fueron representadas por sus artistas bajo la forma de imágenes escultóricas o vasijas decoradas a pincel. Su realismo es característica resaltante en sus huaco retratos.

Christopher Donnan nos describe con detalle el cánon mochica utilizado en la cerámica en su trabajo La Iconografía Mochica Los Incas y el antiguo Perú. 3000 años de historia.

Su famosa plástica asombra por la expresividad y perfección de verdaderos retratos de arcilla. Los cánones clásicos de perfección y realismo se reconocen aun en seres mitológicos, animales humanizados, hombres con atributos zoomorfos o partes combinadas de varios animales. Sus pictografías derrochan vida y movimiento en las complejas escenas de ceremonias, combates, cacerías rituales y probables relatos míticos. En este ramo emplearon las técnicas alfareras del trabajo a molde lo cual incrementó su producción. Sin embargo, la vajilla para uso diario, utensilios domésticos y vasijas para agua fueron funcionales, sencillos y escasamente decorados. La cerámica mochica tiene dos colores predominantes: rojo y crema. Ellos utilizaron moldes para fabricar sus objetos de cerámica, tanto de uso doméstico como de uso ceremonial. Estos últimos generalmente tienen base de forma globular y decoraciones que reflejan la cosmovisión e ideología del pueblo mochica. Analizando la iconografía de la cerámica, los investigadores actuales también pueden conocer interesante información sobre la vida de los moches: ceremonias funerarias, ceremonias rituales, paisajes, viviendas, guerras, enfermedades, etc. La cerámica de uso ritual demuestra el desarrollo artístico que alcanzaron los Mochicas.

Períodos

  • Mochica I: Pequeñas vasijas-retratos y vasos fito-zoo-antropomorfos; botellas con asa-estribo, pico, etc., casi siempre recubiertas de pinturas.
  • Mochica II: Mejor cocidas, más esbeltas y con pinturas zoomorfas de excelente factura.
  • Mochica III: Vasos-retratos y también de animales, únicos por su excepcional realismo-naturalismo, decorados de arriba abajo con motivos geométricos o escenas de la vida diaria.
  • Mochica IV: Con algunas formas nuevas, incorporando el tema paisajístico.
  • Mochica V: Barroco, atrevido y decadente por su forma y decoración.

Arquitectura

Como elemento base para sus construcciones emplearon el adobe, que lo usaban en pequeños bloques de tamaño mediano.

En las construcciones importantes como las huacas, se solía hacer cada cierto tiempo una reedificación, en la cual en vez de remodelar una pared, la tapaban construyendo otra en su delante, esto se puede apreciar en todas las huacas.

Las casas de los pobladores comunes (pueblo) eran erigidas en pequeñas comunidades, no formaban grandes urbes. Los materiales que usaban ellos eran los mismos que se empleaban para las huacas a excepción de las pinturas. Las casas tenían patio propio y techo de dos aguas para las lluvias.

En su arquitectura destacan Huacas del Sol y de la Luna

Escritura

Según Alvaro Cockburn Larco, los mochicas conocieron un sistema de escritura incisura a la cual llama escritura pallariforme. Esto en alusión a gráficos en formas de pallares hechos sobre la superficie de algunos ceramios, los que en algunos casos se observan como humanizados, pero también se han hallado pequeñas bolsas conteniendo pallares en los cuales se han hecho una serie de gráficos (líneas y puntos) los que referirían a alguna forma de escritura. Otros autores prefieren pensar que se trataría de un juego de mesa o algo similar.

 El Señor de Sipán

Sipán es una pequeña localidad que se ubica a 35 kilómetros al sureste de Chiclayo. Allí se encuentra la denominada Huaca Rajada.

En marzo de 1987 el arqueólogo peruano Walter Alva logró erradicar a los huaqueros (ladrones de tumbas) y procedió a realizar excavaciones. Fue la única tumba de un gobernador pre colombino hallada intacta en Perú.Actualmente se encuentra en el Museo Tumbas Reales de Sipán, en Lambayeque.